El Desarrollo, en cualquier sector de la existencia humana implica también una apertura hacia lo trascendente, la dimensión espiritual de la vida, la confianza en Dios.
La visita de Benedicto XVI a la comunidad luterana romana, 27 años después de Juan Pablo II y su homilía sobre el pasaje evangélico del grano que da fruto sólo si muere.